La aduana de importación es el conjunto de controles y trámites aduaneros por los que deben pasar las mercancías originarias de un país no perteneciente a la Unión Europea para ser importadas al territorio de la Comunidad. Al igual que con las exportaciones, la Aduana también requiere datos sobre importadores (compradores), exportadores (vendedores) y mercancías.
En la aduana se realizan una serie de verificaciones físicas y documentales para garantizar que las mercancías cumplan con todos los requisitos relacionados con las aduanas y los impuestos, así como con otros requisitos comerciales, de salud y seguridad.
Las autoridades asignan las mercancías a circuitos o canales dependiendo de si se requiere inspección.
Se acepta la libre importación de mercancías sin ningún control. Solo se deben presentar los documentos requeridos.
Las mercancías se aceptan para la libre importación tan pronto como se realiza una inspección sin contacto (mediante un escáner) y el servicio de inspección emite el certificado correspondiente.
Los Servicios de administración de aduanas realizan una verificación detallada de los documentos antes de aceptar las importaciones.
Los Servicios de inspección aduanera realizarán una inspección visual y física de las mercancías y podrán tomar muestras para su análisis. Según el tipo de mercancía, las pruebas pueden ser realizadas por sanidad exterior, sanidad animal, sanidad vegetal, soivre o farmacias.